1. Molienda y conversión a etanol. El maíz se muele en seco y atraviesa las etapas de licuefacción, fermentación y destilación. Mediante enzimas y levaduras, los almidones del grano se convierten en azúcares fermentables y luego en etanol, que se retira en la zona de destilación.
2. Centrifugación del mosto. Una vez retirado el etanol, el mosto remanente se centrifuga y se obtiene por un lado la burlanda húmeda (WDG) y por otro una fracción líquida llamada destilado de maíz (vinaza), que en parte se recircula al proceso.
3. Secado a DDG. La burlanda húmeda pasa por hornos secadores donde, mediante calor indirecto, su humedad se reduce por debajo del 10%, obteniéndose el DDG. El producto final se despacha a granel para nutrición animal, como producto perecedero apto para uso como abono orgánico en caso de degradación.