1. Extracción. La bentonita se obtiene a cielo abierto en yacimientos seleccionados por su contenido de montmorillonita. La selección del frente de explotación define la pureza mineralógica y, por lo tanto, la capacidad adsorbente del material resultante.
2. Secado y molienda. El mineral se seca para reducir la humedad de cantera y se muele hasta la granulometría requerida por cada aplicación: micronizada para nutrición animal (donde la superficie específica accesible es crítica), y grados más gruesos para sellado y fluidos de perforación.
3. Activación y formulación. Cuando aplica, la bentonita se somete a activación —sódica o ácida— para potenciar la capacidad de hinchamiento o de intercambio catiónico. En la línea de nutrición animal, se formula como MIC OUT clásico (aluminosilicatos hidratados puros) o MIC OUT PLUS (con Saccharomyces cerevisiae como soporte inmunológico y de microbiota).
4. Envasado y trazabilidad. El producto se envasa en bolsas de 25 kg o big bags de 1.000 kg según destino. Cada lote conserva trazabilidad de origen y de grado, condición indispensable tanto para auditorías de planta de alimento balanceado como para los pliegos técnicos de obras civiles y perforación.